Otra aberración urbanística en nombre de la accesibilidad

Vista aérea actual de la Plaza de los Bandos

Vista aérea actual de la Plaza de los Bandos

En estos días pasados el Alcalde de Salamanca, Alfonso Fernández Mañueco, ha presentado el proyecto de remodelación de la Plaza de los Bandos. La prensa ha recogido la noticia con titulares como “Los Bandos será completamente accesible, el doble de grande y con más zonas verdes“.

En resumen dicho proyecto de resume en un aumento de la superficie de la plaza integrando en la misma el espacio ocupado por las calles adyacentes, un “aumento” de las zonas verdes que implica la sustitución del arbolado actual por otro de menor porte y la accesibilidad del espacio dejando una plataforma única en todo el espacio de la misma.

Posiblemente la mejor crítica a este proyecto se pueda condensar en este artículo publicado en Tribuna de Salamanca bajo el titular “Los Bandos, ¿otra plaza ‘dura’ para el centro histórico?“.

Como curiosidad, por llamarlo de alguna manera, reseñar que hace escasamente poco más de un mes, el 6 de septiembre, el grupo municipal de Ciudadanos presentó una moción en el Pleno del Ayuntamiento y que fue aprobada por todos los grupos municipales instando a la remodelación integral de este espacio. Curioso, como digo, que al poco tiempo aparezca este proyecto cosa que no ha sucedido con Plan de accesibilidad cuya redacción de aprobó en julio de 2015 y del que nunca más se supo. ¿Casualidad?

Está visto que nuestro Ayuntamiento sigue pensando que la accesibilidad consiste simplemente en rebajar bordillos, enlosar nuestra ciudad de granito y dejar el espacio urbano convertido en un lugar duro, inhóspito y agresivo, sin zonas verdes, poco agradable para el paseo y la estancia y susceptible, como ya está ocurriendo con la plaga de terrazas, de ser ocupado por ferias y otros eventos como la feria de día (De este modo, se amplía también la zona central destinada a la celebración de eventos y ferias. En concreto, esta superficie pasará de los 721,90 metros cuadrados actuales con desniveles a un espacio único sin barreras con 1.160 metros cuadrados, es decir un aumento del 61%). Ya está bien, Sr. Alcalde de vender su triste proyecto de ciudad, porque yo no dudo que lo tiene a pesar de que no lo parezca, tratando de hacer creer a la ciudadanía que con ello mejoramos la accesibilidad. Desde el momento en que no existe un Plan de accesibilidad y una ordenanza moderna que contemple todos sus aspectos, cualquier “mejora” queda descafeinada e incompleta, amén de que para mejorar simplemente la accesibilidad física del entorno ni es necesaria semejante inversión ni el destrozo de este espacio.

Espero que el anuncio de ese  proceso de diálogo anunciado con técnicos, grupos políticos y sociales se concrete y realmente conduzca a la modificación del proyecto por el bien de la ciudad y de sus ciudadanos.

Proyecto de remodelación de la Plaza de los Bandos

Proyecto de remodelación de la Plaza de los Bandos

Imagen actual de la Plaza de los Bandos

Imagen actual de la Plaza de los Bandos

Fuente:

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Movilidad Sostenible

Este artículo ha sido escrito por ©Elena Martín y publicado originalmente en el blog Intentos el 22 de noviembre de 2015. Se reproduce íntegramente con el permiso de la autora.
 DIVERSIDADARAHAL
Empezaré por aclarar unos conceptos indispensables: la discapacidad al igual que la diversidad son construcciones sociales nacidas bajo dos concepciones distintas del ser humano.La primera nace de la visión médica que dicta un canon, una norma que establece quécaracterísticas y cualidades tiene que tener lo considerado como humano y lo que no se considera como tal. Aquí empieza la cura, la rehabilitación, y el “supérate si quieres entrar en el sistema: educativo, social, político, … Consíguelo o no pasas ni por la puerta”. Bajo esa “normalidad segregadora” se construye el modelo de ciudad actual, una ciudad excluyente, competitiva e individualista.
 El concepto diversidad se basa en que el ser humano en sí mismo es “no normativo”, todos somos iguales en derechos y en dignidad. Cada persona tiene cualidades diferentes y la naturaleza nos hace así para que entendamos que somos seres colaborativos, cooperantes e interdependientes, por tanto nuestros entornos deben construirse bajo ese prisma multidireccional, hay que diseñar para todos.
La Accesibilidad Universal nace como – medida de parche – a lo ya construido hasta ahora bajo la concepción médica de ser humano, y como parche  está bien, es tolerable, aceptable. Lo que ya no es aceptable bajo ningún concepto es que lo nuevo siga bajo ese mismo pensamiento. Hay que construir desde el minuto uno con el concepto de Diseño para todos, por varios motivos. Primero porque es de ley, nos obliga la Constitución, la Convención de la ONU sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad y la Declaración de los DD.HH. Y segundo porque es de sentido común hacer las cosas bien desde el principio. Sólo hay que tener en cuenta nuestras fases de vida y con quienes convivimos, y finalmente porque es más barato para las arcas públicas.
Una vez que se tienen claros estos conceptos, la clave para crear una movilidad sostenible es primero dejar de pensar con el patrón del crecimiento desmedido como se ha estado haciendo hasta ahora. Hay que pensar en “desarrollo”.
Nuestros pueblos y nuestras ciudades se han dedicado a crecer gracias a unas políticas relacionadas con los lobbies de la construcción – recalificaciones de suelo, construcción de viviendas, carreteras y mega servicios de transportes – sin más sentido que generar dinero, sin la creación de infraestructuras y servicios que garanticen ni el bienestar ni la movilidad de la ciudadanía, entendiendo esta como libertad y derecho y, como queda recogido en nuestras leyes y diferentes tratados internacionales firmados y ratificados por el Estado.
Este crecimiento urbano sin sentido ha convertido a las viviendas y barrios en muchos casos en una trampa, en otros como simples dormitorios y para otros en una “cárcel” por la falta de accesibilidad y de diseño para todos, tanto en edificios de viviendas como de usos públicos, sean estos de la administración, educativos o de ocio: parques, restaurantes y comercios; como en los servicios de transportes públicos colectivos (autobuses, trenes de cercanías, metro, etc..) o de tipo individual, como los taxis.
Tenemos que tener clara la idea de que cuando se hace un edificio que presta un servicio público como puede ser un ayuntamiento o un colegio sin ascensor, sin rampa, sin suelos con texturas diferentes que determinen las distintas zonas o no se pongan señales comunicativas para las personas con diferente funcionamiento cognitivo, no sólo se está impidiendo la entrada a determinada población es que estamos vulnerando varios de sus derechos, no sólo el de desplazarse libremente sino también su derecho a la comunicación, a la educación y al trabajo porque no sólo impide la entrada a niñas y niños, a personas que funcionan diferente, también a los trabajadores o a los aspirantes a ese puesto. Es más fácil diseñar pensando en que pueda ser usado por todos y para todos desde un principio que  buscar más tarde soluciones, que normalmente no son del todo satisfactorias.
Los derechos suponen la dignidad de las personas y es obligación política hacer realidad, eso que hay plasmado en negro sobre blanco en tantas ordenes, leyes y tratados, salvaguardando con eso, la dignidad de todos.
Esto deja en claro la ecuación “Sostenible, implica Accesibilidad Universal y Diseño para todos”. No hay movilidad sostenible sin estas, y esto sólo es posible si pensamos en clave de“diversidad” tanto humana como de los contextos en los que nos movemos. O se pone al ser humano en el centro de toda estructura urbana y de toda política que le circunda o no va a ser sostenible por mucho ahorro energético que busquemos ni por muchos carriles bici que hagamos.
Tenemos la situación de una población cada vez más envejecida. Son cada vez más los que no pueden cruzar las calles aún con semáforos (por el escaso tiempo que se da para los cruces) o pasear por ellas, a causa de las barreras arquitectónicas en mitad o al final del cruce, el exceso de tráfico y el estrés que este produce, dificultando la movilidad peatonal. Esta misma inseguridad es la que provoca la falta de niños y niñas en la calle. Les estamos quitando autonomía y viven como seguridad, lo que en realidad es el miedo de sus progenitores provocado por tanto caos.
Es indispensable priorizar al peatón sobre cualquier otro tipo de movilidad, simplemente porque es nuestro estado natural – todos somos peatones -, conductores sólo son unos pocos en una determinada etapa de vida y unas determinadas horas del día. Hay que apostar por el caminar, la bici y el transporte público accesible (tanto el vehículo como la zona de recogida de pasajeros), teniendo en cuenta no sólo a las personas con movilidad reducida. Hay que contar con las señales acústicas para personas con ceguera, visuales para personas con sordera, señales en comunicación aumentativa y de lectura fácil para personas con diversidad cognitiva y con sistema braille para personas con sordo-ceguera.
Así mismo, debemos pensar en ir eliminando el sistema de cupo para taxis e ir convirtiendo poco a poco todos estos vehículos en accesibles. El cupo además de no ser solución está favoreciendo el mito de que la accesibilidad es una medida graciable y de buena voluntad cuando en realidad estamos hablando de un derecho. Mientras que el taxi accesible sirve para todos, el “no accesible” sólo sirve para una parte de la ciudadanía por lo que no es solución por falta de disponibilidad a la hora de hacer una vida independiente ni es rentable para los taxistas.
Volviendo al tema del caminar, insisto, es prioritario el peatón. Sobre él tiene que girar todo y los peatones suponemos diversidad. Lo que se vaya crear tanto edificio como mobiliario urbano tiene que hacerse bajo la premisa del diseño para todos.
Y como la base de todo, es la educación, la mejor forma de iniciar este aprendizaje es desde la etapa infantil. Es importantísimo el fomento de – los caminos escolares porque da a los pequeños autonomía y con ella, autoestima, tan necesaria para ser una persona responsable de sí misma, así como de su tiempo y espacio. A la vez que crea conciencia de comunidad porque dejan de ser los hijos e hijas de.. para convertirse en los hijos e hijas de todos, creando inclusión social. La infancia está excluida de la estructura social y política en nuestro país. Se piensa por y para ellos, sin contar con ellos cuando lo que en realidad necesitan es espacio para investigar, para marcarse retos, encontrarse con dificultades y buscar soluciones por sí mismos. Necesitan la calle y las plazas.
Una ciudad, pueblo, aldea o barrio no diseñado para todos es un entorno hostil que no piensa ni en lo que hemos sido, ni en lo que seremos, ni en quienes nos acompañan en el vivir.

Ciudades que caminan

Accesibilidad y movilidad son dos conceptos indisolublemente unidos en tanto en cuanto favorecer la movilidad sostenible implica aplicar en la misma  criterios de accesibilidad universal a la hora de diseñar los espacios públicos.

niñoscaminando

La importancia del caminar en los nuevos modelos de movilidad sostenible de carácter urbano es fundamental, siendo clave a la hora de planificar configuraciones urbanas amables con el conjunto de sus habitantes. En este sentido es necesario recordar que todos somos peatones y que por lo tanto cuando beneficiamos los desplazamientos a pie así como la propia estancia peatonal, contribuimos de manera directa a mejorar la cohesión social de nuestros municipios así como la igualdad de oportunidades en el uso y el disfrute del espacio público.

logo-red-de-ciudades-que-caminanLa Red de Ciudades que Caminan es una asociación internacional abierta a todos aquellos municipios y administraciones públicas interesadas en mejorar la situación de los viandantes a través de la puesta en marcha e intercambio de iniciativas que se dirijan a mejorar la accesibilidad universal, la seguridad vial y el propio medio ambiente.

Las líneas básicas de actuación de la asociación se inspiran en los principios recogidos por la Carta de los Derechos del Peatón adoptada por el Parlamento Europeo en octubre de 1988 así como en la Carta Internacional del Caminar.

El objeto de la Red de Ciudades que Caminan es el fomento de la movilidad peatonal, aplicándose en los siguientes ámbitos:

  • Participación social y estructuración de la sociedad civil.
  • Desarrollo sostenible.
  • Medio Ambiente.
  • Accesibilidad Universal.
  • Seguridad Vial.
  • Voluntariado y redes sociales.
  • Formación y educación no formal.
  • Promoción cultural.
  • Colaboración y cooperación con entidades públicas y privadas.
pontevedra

Pontevedra. Ciudad peatonal: ciudad del futuro

 

Los principios que inspiran la  Carta Internacional del Caminar son los siguientes:

  1. Incrementar la movilidad integral. Las personas que viven en comunidades tienen derecho a unas calles, plazas, edificios y sistemas de transporte público accesibles independientemente de su edad, habilidades, género, nivel de ingresos, tradición, idioma, etnia, cultura o religión, fortaleciendo la libertad y autonomía de todos, y contribuyendo a inclusión social, solidaridad y democracia.
  2. Diseñar y gestionar espacios y lugares para las personas. Las comunidades tienen el derecho a vivir con un entorno sano, adecuado y atractivo ajustado acorde a sus necesidades para poder disfrutar libremente de las ventajas de los espacios públicos con confort y seguridad, así como alejados de las imposiciones del ruido y la contaminación.
  3. Mejorar la integración de las redes peatonales. Las comunidades tienen derecho a tener una red para andar, directa, fácil de seguir, que sea segura, cómoda, atractiva y bien mantenida, y que comunique los hogares, tiendas, escuelas, parques, intercambiadores, zonas verdes y otros importantes destinos.
  4. Planeamiento especial y usos del suelo en apoyo a la comunicación a pie. Las comunidades tienen derecho a esperar políticas de planificación del espacio y uso del suelo, que les permita andar a la mayoría de los servicios e instalaciones cercanas, potenciando la oportunidad de caminar, reduciendo la dependencia del vehículo y contribuyendo a la vida en comunidad
  5. Reducir el peligro de atropellos. Las comunidades tienen el derecho a que sus calles sean diseñadas para prevenir accidentes, para ser agradables, seguras y adecuadas para la gente que anda, especialmente niños y personas mayores o con movilidad limitada.
  6. Mejorar la sensación y seguridad personal.  Las comunidades tienen derecho a un entorno urbano bien mantenido y vigilado que reduce la inseguridad personal y el temor a usar el entorno.
  7. Aumentar el apoyo de las instituciones. Las comunidades tienen el derecho a que las autoridades les apoyen y salvaguarden la capacidad y la elección de caminar.
  8. Desarrollar una cultura del caminar. Las comunidades tienen derecho a una información accesible, actualizada y de buena calidad, de dónde se puede caminar y de la calidad de dicha experiencia. A las personas se les debe dar la oportunidad de celebrar y disfrutar de andar como una parte habitual de su vida social, política y cultural.

Se echa en falta que Salamanca, si es realmente como se dice desde nuestro Ayuntamiento una ciudad que persigue la accesibilidad y la movilidad sostenible, no suscriba estos documentos y participe activamente en su implantación a través de programas y proyectos que lo favorezcan. O quizás sea que en muchas ocasiones utilizamos determinadas palabras sin profundizar realmente en su significado.

Fuente: Red de ciudades que caminan 

widget ciudades que caminan

Recuperar la calle (I). Los peligros de una ciudad vacía

La reivindicación de una “sociedad para todos”, principio que hoy, al menos teóricamente, cuenta con un amplio consenso, pasa por exigir un “espacio para todos“. Recuperar un espacio público donde desarrollarnos como personas, más allá del género o la edad, habría de ser, a nuestro juicio, el punto de mira del nuevo urbanismo del siglo XXI.

La “ciudad para todos” ha de observar ese aspecto más profundo e integral de la vida humana. Dice Manuel Delgado que “el espacio urbano real – no el concebido – conoce la heterogeneidad innumerable de las acciones y los actores”. La ciudad concebida (planeada de cero o diseñada para la rehabilitación de áreas existentes) previamente habrá de basarse en esos mismos principios de la ciudad practicada: necesitamos diversidad de gente que habite nuestras calles. En fin, no hablamos solo de seguridad, ni de accesibilidad física. Y por supesto no hablamos sólo de personas mayores.

Jubilares

Peligrosa para mayores, mujeres y niños

NYC-antes-y-despues-de-Gehl Nueva York antes y despúes de una intervención del urbanista Jan Gehl. “Ciudades para la Gente”

Nos dicen que la calle es extraordinariamente peligrosa, y más aún para las personas mayores: podríamos sufrir tropiezos o resbalones, atropellos o empujones, insolaciones o pulmonías, timos o atracos, mareos y crisis de ansiedad… Todo un sinfín de desgracias relacionadas con ese hostil espacio exterior a nuestros tranquilos, confortables y, sobre todo, seguros, hogares.

Curiosamente, la mayoría de las caídas de personas mayores se producen en el interior del hogar, y si es fuera de él, caminando de forma apacible sobre una superficie lisa y en ambiente soleado. Por supuesto las estadísticas reflejan situaciones habituales (estamos más tiempo en casa, y si salimos lo hacemos más veces cuando no llueve). No obstante, sí encontramos un dato relevante acerca de la prevalencia de caídas: casi todas las personas se…

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Un accesible paseo por el Barrio del Oeste

Hace unos meses denunciábamos la lamentable situación en cuanto a accesibilidad del Barrio del Oeste. La hacíamos en esta entrada titulada “Un inaccesible paseo por el Barrio del Oeste“.

Estos días las brigadas del Ayuntamiento se afanan en eliminar los puntos negros del barrio. Han comenzado por aquellos casos más escandalosos. Los lugares en los que ni siquiera existía bordillo y lo único que había era un escalón. Se ha denunciado estos días en algún medio las caídas que habían causado.

Hablando con el encargado de la obra me ha dicho que lo que seguirá será arreglar aquellos bordillos ya construidos pero que tienen una altura excesiva.

Muy bien. Pero como decimos siempre, la accesibilidad no es sólo rebajar bordillos. Lo siguiente, porque en esta materia falta mucho por hacer, es elaborar un plan de rehabilitación de viviendas que contemple la accesibilidad como uno de sus pilares fundamentales y otro plan de accesibilidad para el comercio y la hostelería. De nada sirven viales en condiciones si no es posible disfrutar de los servicios que en ellos se encuentran.

En fin. Una promesa del Ayuntamiento de Salamanca por fin cumplida y que agradecemos. 2015-12-15 11.16.30 2015-12-15 11.17.21 2015-12-15 11.17.45
2015-12-15 11.18.13 2015-12-15 11.18.48 2015-12-15 11.19.09 2015-12-15 11.19.39 2015-12-15 11.20.16 2015-12-15 11.21.10 2015-12-15 11.25.54 2015-12-15 11.38.26

Salamanca en Google Street View. Calles del Barrio de San Bernardo.

Nota a fecha 17 de diciembre de 2015: En el tiempo entre la publicación de esta entrada y hoy la inmensa mayoría de estos bordillos han sido rebajados por el Ayuntamiento de Salamanca por lo que está información ha quedado totalmente desfasada.

Hace unos días utilizábamos la aqplicación Google Street View para denunciar barreras arquitectónicas en el Barrio Garrido. Hoy vamos a hacer lo mismo con el Barrio de San Bernardo. Bien es cierto de que desde que elaboré esta entrada. el Ayuntamiento de Salamanca ha anunciado algunas obras para mejorar la accesibilidad en algunas calles de este barrio (Cantalapiedra, Armuña, Veguillas y Beleña), curiosamente ninguna de las que aquí aparecen reseñadas con imágenes. ¿Qué no habrá más por el interior de ese barrio?

Hago una salvedad obvia. Algunas de estas barreras sé a ciencia cierta que existen a día de hoy porque las he sufrido en primera persona. Otras que aparecen en estas fotografías tienen fecha de 2014 y es posible que a día de hoy no existan. Prueba de ello es la imagen que aparece de las obras en la Avda. Filiberto Villalobos.

Calle La Alberca. Estación de autobuses

Calle La Alberca. Estación de autobuses

Calle La Alberca. Estación de autobuses

Calle La Alberca. Estación de autobuses

Calle Cepeda

Calle Cepeda

Calle Doñinos

Calle Doñinos

Avda. Filiberto Villalobos. Obras ya terminadas

Avda. Filiberto Villalobos. Obras ya terminadas

Calle La Gacela

Calle La Gacela

Calle La Gacela

Calle La Gacela

Calle El Gallo

Calle El Gallo

Calle Gavilán

Calle Gavilán

Calle Halcón

Calle Halcón

Calle La Vellés

Calle La Vellés

Calle La Vellés

Calle La Vellés

Plaza de Las Cigüeñas

Plaza de Las Cigüeñas

Calle Villares

Calle Villares

Calle Villares

Calle Villares

Calle Volta

Calle Volta

Parques infantiles accesibles (2)

Portada del libro Parques infantiles accesibles

Portada del libro Parques infantiles accesibles

Una de las primeras entradas de este blog tenía como objeto el de los parques infantiles accesibles. Los avances en accesibilidad se van produciendo tan lentamente que uno piensa que,  por lo menos, si estos pequeños pasos empiezan desde la infancia, eliminando barreras en la educación, el juego, etc… estos que hoy son niños el día de mañana se encontrarán un mundo menos hostil en cuanto barreras que el que hoy tenemos. Y también porque, la verdad, la sonrisa de un niño o de una niña (y digo niño o niña sin diferenciación) disfrutando del juego, que no olvidemos es uno de los elementos más importantes de aprendizaje y de socialización, no tiene precio.

Aquella entrada, muy sencilla en su contenido, tenía como fuente la experiencia y el trabajo de Sandra Pereira Pinto y Jorge Palomero Ferrer, arquitectos y padres de Martín, un niño con un error congénito del metabolismo. Ellos han dedicado su carrera al estudio, la investigación, el diseño y la divulgación de los parques infantiles accesibles.

Fruto de este trabajo es la publicación por parte de Jorge del libro Parque infantiles accesibles, quinto libro de la colección Democratizando la accesibilidad y editado por el sevicio editorial de La Ciudad Accesible.

Jorge, Martín, Sandra y Antonio Tejada, artífices del libro.

Jorge, Martín, Sandra y Antonio Tejada, artífices del libro.

El autor parte de la idea de que el juego, como dije anteriormente, es un elemento de aprendizaje y socialización y, por tanto, clave para que todos los niños y niñas conozcan, convivan y respeten la diferencia. Por ello, los parque infantiles deben ser lugares inclusivos donde todos los niños y niñas jueguen juntos.

Para que esta condición se cumpla, el autor fija como premisas que todo parque debe ser:

  • Accesible como condición imprescindible
  • Un objetivo social. Solidarios e inclusivos para que los niños conozcan y respeten las diferencias
  • Un acto responsable en cuanto a su creación desde el momento en que de esta manera las Administraciones públicas u organizaciones privadas dan cumplimiento al carácter integrador de la ley.

En el libro establece que para que un parque sea accesible lo debe ser la zona de juegos y los juegos que en ella se instalen y los accesos y zonas de estancia.

En cuanto a los juegos que en los parques se instalen, los divide en tres categorías

  • Juegos de grado 1, sin accesibilidad.
  • Juegos de grado 3, específicos para niños o niñas con alguna discapacidad.
  • Juegos de grado 2, susceptibles de ser adaptados para su uso por cualquier niño o niña y que cumplen con la premisa de ser inclusivos.

Después de comentar tres ejemplos de buenas prácticas y de relacionar la normativa técnica relacionada con los parques de juegos, analiza en el libro como debe ser el entorno de un parque accesible.

Juego inclusivo del parque de Somontes

Juego inclusivo del parque de Somontes

El libro continúa, como parte muy importante del mismo, presentando una encuesta realizada a padres y madres de niños con discapacidad. Tanto el cuestionario, que se encuentra en el libro, como el universo al que se aplicó la misma, dieron unos resultados que sirven de base para pautar como debe ser un parque inclusivo. En base a los mismos, analiza las características técnicas de cada juego y lo que necesita para ser inclusivo.

Como conclusión del libro presenta el diseño de un parque tipo, con el diseño de sus diversas zonas, juegos, etc… Presenta una memoria económica del coste del mismo basada en los precios de los principales proveedores comerciales de juegos infantiles llegando a una conclusión final de que el coste de un parque infantil accesible no es mayor que el de uno que no lo sea. Y para que no que duda y facilitar el trabajo de administraciones y organizaciones privadas, relaciona los principales productores y comercializadores  de juegos.

Vamos: que a partir de ahora espero que ningún arquitecto, urbanista,diseñador, técnico municipal, etc… haga las cosas mal y ponga como excusa que no sabía

Una obra, no sé si definitiva, pero sí estoy convencido que referente fundamental a partir de ahora. Y por cierto, de lectura amena y agradable para un profano y muy clarificadora.

Enhorabuena y gracias al autor y a los editores.

NOTA: las imágenes de este artículo han sido tomadas del libro Parques infantiles accesibles, de Jorge Palomero y editado por La Ciudad Accesible. Se prohíbe su difusión sin citar estos datos y su procedencia así como su uso comercial.