Berlín accesible

Está claro que esta entrada se aleja completamente del contenido de este blog pero no me resisto a escribirla por si puede servir de ayuda a futuros viajeros con movilidad reducida. No se trata de hacer una exhaustiva guía de viaje puesto que para ello existen multitud de páginas y cada uno se marca sus expectativas a la hora de emprender un viaje. Simplemente trato de responder dudas que yo tenía antes de emprender mi viaje y que a posteriori tienen respuesta. Y una aclaración: simplemente he valorado la accesibilidad física y no la sensorial ni cognitiva. Mi intención fue simplemente disfrutar de la ciudad y no escribir esta entrada que simplemente responde a la petición de una amiga y que aprovecho y comparto. Por eso veréis que se trata de unos simples apuntes sin profundizar en ningún momento. Si alguien se anima a completar lo escrito aquí tiene el espacio a su disposición.

VIAJE. Existen varias líneas aéreas que unen Madrid con Berlín así como con otras ciudades españolas. Era mi primer viaje en avión con la silla de ruedas y opté por Iberia Express desde Madrid a pesar de que su coste era algo mayor que otras compañías. Aunque si empezamos a mirar la letra pequeña y los extras de equipaje, etc… no hay tanta diferencia. Fue una excelente elección tanto en puntualidad, trato personal y de la silla, traslado al avión, etc…

TRANSFER. El desconocimiento me hizo reservar un “transfer” al hotel elegido ya que por el número de personas que viajábamos y nuestra situación de movilidad lo consideré una opción económica y cómoda. Y me lo sigue pareciendo. Si lo hacéis NO SE OS OCURRA HACERLO CON http://transfers-germany.de/ Buscad otra compañía o hacerlo directamente con el hotel. A toro pasado una opción excelente es el metro si llegáis al aeropuerto de Tegel. Luego hablaré de él en otro apartado.

TRANSPORTE EN BERLÍN. Sencillamente fantástico. Tanto el tranvía como los autobuses son completamente accesibles así como la mayoría de estaciones de metro.

En el autobús y el tranvía simplemente hay que dejarse ver por el conductor/a que se bajará y desplegará la rampa manual para acceder al espacio reservado que siempre fue respetado. Debéis comunicarle la parada en la que os vais a bajar para que os vuelva a desplegar la rampa. La ventaja de este sistema es que nunca os encontraréis una rampa estropeada como sucede a menudo en España. Por otra parte todos los conductores/as que nos encontramos fueron muy amables siempre.

En cuanto al metro la mayoría de las estaciones son accesibles (barriere frei) pero es conveniente consultarlo antes de realizar el trayecto. Para ello podéis descargaros este mapa picando en la imagen o en formato PDF

El funcionamiento es parecido al del autobús y tranvía. Os colocáis a la cabecera del tren y cuando el conductor os vea o le aviséis se baja y coloca una rampa (si es necesaria puesto que algunas unidades quedan a nivel del andén). Debéis decirle también la estación en la que os vais a bajar.

Más información sobre el uso de estos medios de transporte en Berlín podréis encontrarla en este folleto en ingles.

Por otro lado deciros que la oferta de taxis accesibles en Berlín es muy escasa por lo que no podéis dejar al azar vuestros desplazamientos pensando en la posibilidad de encontrar uno fácilmente. Los taxis son grandes y muchos de ellos son furgonetas tipo Mercedes Vito o Viano por lo que es fácil transportar en ellos una silla de ruedas manual si sois capaces de hacer bien la transferencia. Para las sillas eléctricas es imposible. En esta página podréis encontrar direcciones de algunos taxis adaptados para contratarlos previamente.

Aprovechando que ha desaparecido el roaming os recomiendo una aplicación para el móvil muy útil a la hora de planificar vuestros desplazamientos. Poniendo un punto de salida y otro de llegada os indica los autobuses, tranvías o metros que debéis utilizar así como los trayectos a pie si son necesarios, el tiempo de viaje y la accesibilidad de las estaciones de metro. Se llama Fahrinfo y la podéis descargar en este enlace o a través de la siguiente imagen.

ALQUILER DE SILLAS DE RUEDAS Y MATERIAL DE APOYO.  Después de leer algunas malas experiencias sobre el transporte de las sillas de ruedas en el avión y la relativa complicación que supone tener que desconectar las baterías, el mando, etc…, decidí viajar con la silla manual y alquilar una eléctrica en Berlín. Os dejo el enlace de la empresa con la que lo hice. La tenía en el hotel al llegar y allí la dejé para que la recogieran el día de la salida. Una silla marca Ottobock en muy buen estado, con una capacidad de batería impresionante y a un precio muy razonable, comparable perfectamente con el que podemos encontrar en muchas empresas que las alquilan en España. Alquilan también otro tipo de material de apoyo como andadores, grúas, sillas de baño. etc…

TARJETA BERLIN WELLCOMECARD. Si, como supongo, vais a utilizar el transporte público a menudo como  hicimos nosotros, no dudéis en adquirir esta tarjeta. Aunque su precio pueda pareceros caro en un primer momento os aseguro que al final de vuestra estancia la habréis amortizado con creces ya que no solamente sirve para el transporte sino que nos facilitará descuentos en actividades y establecimientos de la ciudad. Existen varias modalidades según las zonas de desplazamiento y el número de días de validez. Si no vais a ir a Postdam (visita recomendable aunque esta vez no la hicimos), con la que abarca las zonas AB os basta. El número de días depende de la duración de vuestro viaje. Más información picando el la imagen.

ALOJAMIENTOS. La oferta de alojamientos accesibles en Berlín es muy amplia y variada en cuanto a precios, localizaciones y categorías. Es fácil encontrar en internet información sobre hoteles y reservar a través de sus páginas web. Os dejos unos nombres de hoteles tomados de otras páginas (ABBA Berlín, Novotel Berlin Am Tiergarten, Park Inn Berlin Alexanderplazt, Tryp Berlin Mitte,etc…) y el que yo elegí y que no me decepcionó en absoluto, el Melía Berlín. Muy céntrico, muy bien comunicado al estar al lado de la una parada de tranvía y a 100 metros de la estación de metro de Friedrichstraße y a un paso de la isla de los museos y de los principales lugares de interés de Berlín. La habitación es muy amplia con un baño adaptado excelente así como el resto de servicios del hotel. El personal es muy atento estando siempre pendiente de si tenías alguna necesidad. Por ejemplo nos reservaban todas las mañanas una mesa muy accesible para el desayuno. Y una gran ventaja es que directamente desde la página web puedes reservar una de las habitaciones adaptadas sin tener que hacer ningún otro tipo de gestión. Por cierto: buena parte del personal habla castellano.

COMERCIOS Y RESTAURANTES. No es difícil encontrar en Berlín comercios o restaurantes accesibles aunque no todos lo son. En las calles comerciales hay una gran variedad de galerías comerciales todas accesibles y con servicios adaptados así como restaurantes y cafeterías de todo tipo. El problema son las tiendas más pequeñas y que realmente merecen más la pena porque se salen de lo típico que podemos encontrar en cualquier ciudad. Ahí la mayoría tienen difícil acceso sobre todo para sillas eléctricas.

SERVICIOS ADAPTADOS. No es difícil encontrar en Berlín servicios adaptados tanto en comercios como en restaurantes, cafeterías u otro tipo de locales. Por supuesto también en los museos y principales monumentos. Esta cuestión que nos suele interesar bastante a las PMR a la hora de viajar no debería preocuparnos en Berlín. Destacar también las cabinas de aseo adaptadas que se encuentran repartidas a lo largo de la ciudad al precio de 50 céntimos de euro.

Picando el el siguiente mapa podéis acceder a la localización de las situadas en la zona centro.

PASEOS EN BARCO. Una opción muy recomendable y agradable es realizar un paseo en barco por la zona centro de Berlín. En la imagen siguiente os encontraréis los embarcaderos de una compañía que organiza cruceros accesibles. Con la silla se puede acceder exclusivamente a la parte inferior del barco a través de una rampa portátil que los tripulantes del barco colocan. Es necesario contactar con ellos para confirmar las horas en que están disponibles las embarcaciones que son accesibles. Se puede hacer a través de un correo electrónico en inglés. Picando en la imagen accederéis a la página de la compañía.


MUSEOS Y MONUMENTOS. Salvo escasas excepciones como la cúpula de la Catedral o la Torre de televisión de Alexander Platz, todos los museos y monumentos de Berlín son accesibles de una manera u otra. Si no lo son por la entrada principal, lo son por alguna entrada lateral. Hay que tener en cuenta que la Isla de los Museos se encuentra en obras y las entradas a los museos han sufrido modificaciones importantes pero las entradas accesibles se encuentran bien señalizadas y gozan de preferencia por lo no hay que esperar las colas que suelen formarse en ellos. Algunas visitas como la cúpula del Reichtag son gratuitas pero es necesario reservarlas con antelación en este enlace. En otros, como en los museos principales, el acompañante de la persona de movilidad reducida tiene entrada gratuita.

VISITAS GUIADAS (FREETOUR). Una opción muy interesante es comenzar la estancia con una visita guiada. Las Freetours son visitas “gratuitas” en las que pagas al final según valores la calidad de la misma. Nosotros reservamos el Free Tour Berlín operado por la compañía Buendía Tours y que podéis encontrar en el enlace. Una visita de unas tres horas y media en castellano que proporciona una visión general de la ciudad desde Alexander Platz hasta la Puerta de Brandenburgo pasando por los lugares más interesantes del centro de la ciudad. Perfectamente accesible, a un ritmo que se sigue bien en silla de ruedas y que a mí, que ya conocía la ciudad, me gustó. Hay otro montón de visitas gratuitas de temática muy variada que podéis consultar en la página. Pero para estas es conveniente consultar la accesibilidad de las mismas.

Para ir terminando, repito que cada uno se marcará unas expectativas en su visita a Berlín. Es una ciudad que da para una semana exclusivamente de visitas a museos, o para disfrutar de arte urbano, o para admirar arquitectura moderna o simplemente, para disfrutar de sus barrios o parques. Os dejo unos enlaces con información de Berlín en inglés (a la hora de escribir esta entrada la página en castellano no funciona) y un mapa que elaboré con lugares de interés, otro exclusivo de arquitectura y uno último sobre el barrio diplomático de Berlín con interesantes ejemplos de arquitectura contemporánea y que merece un paseo. Y tres recomendaciones ahora que no nos lee nadie: una visita los jueves por la tarde al Markthalle Neun el jueves por la tarde-noche, otra visita a Urban Nation y alrededores para los interesados en el arte urbano y un paseo por el mercado de arte de la Zeughaus el domingo.

¡Qué disfrutéis!

 

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El «diseño universal» como una forma adicional de accesibilidad museística (reflexiones)

Artículo escrito originalmente por Marcos Vigna en https://gestiomuseistica.wordpress.com y reproducido con su consentimiento.

A menudo, se relaciona la accesibilidad en el museo con las normas técnicas impuestas por los organismos nacionales e internacionales que incluyen, entre otras cosas, la construcción de un ascensor y montacargas para personas con movilidad reducida, la realización de pasillos amplios y la creación de aseos debidamente equipados. Otras veces, sin embargo, la reflexión recae sobre las actividades didácticas, artísticas y educativas a llevar a cabo en el museo, para evitar una discriminación en tal sentido y garantizar un adecuado audience engagement. Ambos enfoques, los considero apropiados y necesarios, pero, ¿y si la accesibilidad no fuera solamente esto?

Reveladora fue la conferencia impartida por la Sra. Teresa Soldevila, del departamento de «Responsabilidad social» del Museu Marítim de Barcelona, en el curso de postgrado de «Gestión museística» de la Universidad Pompeu Fabra organizado conjuntamente con elMuseu Nacional d’Art de Catalunya, en donde se presentó un nuevo enfoque respetando los mencionados anteriormente, intentando profundizar aspectos puramente museográficos y museológicos. Es decir, lo que comúnmente se conoce como el «diseño universal» (universal design), un concepto que nació en los Estados Unidos y se implantó en Europa a partir del año 1995, que se podría definir como:

«El diseño de productos y entornos de manera que sean utilizables y comprensibles por todas las personas, en la mayor medida posible, sin la necesidad de una adaptación o un diseño especializado»;[1] logrando un diseño único, uniformado y para todos.

http://access.ecs.soton.ac.uk/blog/training/universal-design/

En efecto, el término «accesibilidad», con frecuencia se asocia a personas con alguna discapacidad motriz, sensorial, mental o visual, pero, ¿ y si no fueran los únicos? ¿y si de alguna manera, fuéramos todos «discapacitados», en mayor o menor grado, y necesitáramos también espacios, mobiliario y normas «especiales»?

De hecho, ¿cuántas veces nos ha pasado de curvarnos para leer un cartel o una sinopsis de una exposición?; ¿cuántas veces hemos tenido algún problema contemplando un cuadro o un objeto que estaba colocado a una altura «inadecuada»?; ¿cuántas veces nos hemos quedado fascinados a priori por la «espectacularidad museográfica» de unos museos, para después darnos cuenta de sus múltiples carencias?.

No es mi intención trivializar ni ofender, pero me gustaría reflexionar sobre la definición de «discapacidad» y, por consiguiente, de «accesibilidad»; es necesario hacer un replanteamiento de ambos conceptos. Por ejemplo, los miopes (como yo), los diabéticos y las personas con cataratas, en un ambiente muy oscuro, tienen notables problemas visuales y lo mismo pasa si tienen que leer carteles cuyas letras son pequeñas y de color tenue.

Al respecto, la Sra. Teresa Soldevila, subraya que el color gris (a menudo utilizado en los carteles informativos), entra dentro del listado de colores a evitar, al ser una tonalidad suave con bajo factor de contraste con el fondo. Además, recalca cómo es posible que en una ciudad plurilingüe como Barcelona, la mayoría de los paneles contienen las informaciones en tres idiomas (generalmente: catalán, español e inglés) y lo hacen utilizando diferentes tonos de colores que, en el caso del gris, éstos van atenuándose y desvanecen finalmente hacia el color beige. Esto dificulta aún más la lectura.

El empleo del color, es uno de numerosos recursos disponibles que se pueden encontrar en los manuales dedicados a la museografía accesible o inclusiva; es decir una museografía que concierne a todos los individuos. Otro aspecto que me cuestiono, es la posible relación que existe entre dicha museografía y la estética. Al respecto, las opiniones son contrapuestas, sobre todo en los museos, donde a menudo el sector museístico y expositivo se enfrenta al educativo y didáctico. De hecho, otra pregunta sería «¿a quién compete esta tarea?»

Para evitar abarcar otro tema, me limitaré a dar una opinión personal, según la cual todos los departamentos deberían tomar medidas, puesto que la accesibilidad no es sólo física o cognitiva y por tanto compete a todos. Retomando la relación anteriormente mencionada, quizás deberíamos interrogarnos sobre lo que se entiende por estética y averiguar si ésta no puede realmente navegar conjuntamente con la funcionalidad. ¿Qué tal si un cartel en lugar de ser pequeño y minimalista, fuera un poco más grande y legible?, ¿esto sería realmente antiestético o simplemente unfashionable?

Las respuestas pueden ser múltiples, pero yo como arquitecto, veo una notable carencia al hecho de que el organismo responsable de la disciplina (es decir las universidades) son a menudo los primeros en no cuestionárselo. Seguramente habrá algún caso excepcional, pero por experiencia propia, habiéndome especializado en el sector de la restauración y de la promoción del patrimonio, puedo asegurar que es un tema que se deja de lado o simplemente no se abarca.

Finalmente, mi última reflexión sería que una operación de sensibilización es necesaria y deseable, especialmente entre el personal de los museos y la nueva generación de técnicos que, dado el continuo aumento de coeficiente de envejecimiento de la población,tendrán necesariamente que enfrentarse a esta temática. El gran reto para los museos y museógrafos del futuro será, en definitiva, conseguir que tanto el espacio como la decoración sean más inclusivos convirtiendo el museo en un lugar agradable, accesible, utilizable y confortable. De esta manera, el beneficio recaerá sobre todos ya que es perceptible por todos.

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Bibliografía:

[1] Espinosa Antonio, Bonmatí Carmina, Accesibilidad, inclusión y diseño para todas la personas en museos y patrimonio, en «Actas del II Congreso de Educación y Accesibilidad en Museos y Patrimonio», Universidad de Zaragoza, 2014.

Accesibilidad en ciudades y monumentos

Un artículo de Azucena Hernández para el blog Un ojo para el arte

Maquetas de la muralla de Ávila. Fuente: Ávila Digital

Maquetas de la muralla de Ávila. Fuente: Ávila Digital

 

Un Ojo Para el Arte

En los últimos años ha habido un creciente interés por incluir a las personas con discapacidad visual dentro de los usuarios potenciales que visitan las ciudades, los monumentos y los museos. A pesar de este incipiente crecimiento de proyectos accesibles, es todavía escaso el número de ciudades que, siguiendo los criterios de “diseño universal”, realizan maquetas y planos accesibles de sus ciudades y monumentos históricos.

Las personas con algún tipo de discapacidad, reivindican día a día, su derecho a la integración cultural, y a poder participar plenamente en las actividades culturales que se ofrecen al resto de la sociedad. Es por este derecho de acceso a la cultura, con el que cuentan todos los seres humanos, por lo que debemos reflexionar en torno a esta cuestión.

Existen varias ciudades españolas que tienen maquetas accesibles, estas deben ser tridimensionales, sólidas y táctilmente significativas. Ejecutadas por maquetistas profesionales, los materiales han de ser testados para que resistan a la manipulación y…

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