Hostelería accesible en Salamanca. ¿Misión imposible?

Ayer, 4 de marzo, el periódico digital Hosteleríasalamanca.es publicaba un artículo escrito por Cristina Fuentes y titulado Seis establecimientos adaptados para sillas de ruedas en Salamanca. Aprovechando el eco mediático de la acción de El Langui deteniendo autobuses en Madrid, caía en la cuenta de que las personas con alguna discapacidad también somos clientes de los locales de hostelería y hacía un listado de seis locales accesibles repartidos en la capital y provincia. Hago la salvedad que no aparece en su artículo pero sí en algún comentario de su cuenta en Facebook, que consideran adaptado al local que no sólo tiene su entrada accesible sino que posee cuarto de baño adaptado. Un buen detalle a tener en cuenta. Y también un detalle la publicación del artículo. Todo lo que sea visibilizar y concienciar es importante.

Pero hasta aquí. ¿No es triste y lamentable que a estas alturas simplemente se puedan citar seis establecimientos, cuatro en la capital y dos en la provincia? ¿Ésta es la oferta hostelera que nuestra ciudad ofrece a las personas que viven en ella y necesitan de la accesibilidad en su vida, más allá de la silla de ruedas, y a sus visitantes? ¿A ésto el Ayuntamiento de Salamanca y la Asociación de Hostelería llaman ocio, destino gastronómico u hostelería de calidad? ¿Es admisible que a estas alturas de siglo XXI una parte importante de la población tenga vetado el acceso y disfrute de estos servicios?

Pongamos un ejemplo muy simple. La llamada ruta del vermut del Barrio del Oeste tan promocionada últimamente. De todos los locales hosteleros del barrio, incluido los abiertos muy recientemente, solamente y siendo generosos, un 15% son accesibles. Y ninguno de ellos tiene un baño adaptado. Por lo que, con los criterios anteriormente citados, ningún local de este barrio está adaptado para personas con movilidad reducida. ¿Frustrante, verdad?

 

Y si aplicamos criterios de accesibilidad universal, incluyendo la sensorial y la cognitiva, ningún establecimiento de la capital o provincia se podría considerar accesible.¿Cúantos tienen su carta en braille, tienen a su personal formado en lengua de signos o cumplen con criterios mínimos de comprensión del espacio para personas con discapacidad cognitiva?

¿Y quién es el culpable de esta situación? Pues podríamos aplicar ese dicho de entre todos la mataron y ella sola se murió. Vamos por partes.

  • ¿Son los propios hosteleros, representados por la Asociación de Empresarios de Hostelería de Salamanca? ¿Qué acciones han emprendido para concienciar a sus socios sobre la importancia y la necesidad de la accesibilidad en sus locales más allá de algún curso con el PREDIF que no ha llevado a ninguna consecuencia práctica? Por ejemplo, ¿conocen algún establecimiento de la ciudad distinguido con el sello de accesibilidad como sucede en otras ciudades, Ávila sin ir más lejos? ¿Quizás porque ese sello no existe en nuestra ciudad y nadie se ha preocupado de instaurarlo para dar un toque de calidad a nuestros negocios hosteleros? ¿Quizás porque se prima un tipo de ocio que busca la consecución de dinero fácil y rápido y que ahoga otro modelo de negocio basado en la calidad y la excelencia y más rentable y sostenido en el tiempo? ¿O que cuándo favorece esos nuevos gastrobares se olvida que desde una silla de ruedas es imposible alcanzar lo alto de esas mesas diseñadas para consumir de pie o sentados en tabureres?
  • ¿Es el Ayuntamiento de Salamanca que debe liderar e impulsar el modelo de turismo que queremos para nuestra ciudad junto con los actores directamente implicados? ¿Qué sigue otorgando licencias de obra y apertura de nuevos negocios sin contemplar ningún criterio de accesibilidad? ¿Qué no favorece, por ejemplo, mediante reducción o exención de tasas la adecuación de los locales de hostelería para cumplir con criterios de accesibilidad? ¿Qué siguen sin redactar un Plan Municipal de accesibilidad que contemple este tipo de medidas? ¿Qué no le importa que en los buscadores de ocio accesible más importantes de España nuestra ciudad muchas veces aparezca sin ningún tipo de oferta? Por ejemplo y para que no se me tache de parcial, la propia página de Ciudades Patrimonio Accesibles y en la cual solamente aparece Casa Paca como local accesible.
  • ¿O son los medios de comunicación que, por razones que se me escapan, no denuncian estas situaciones convenientemente ni se hacen eco de ellas? ¿O que no dan a conocer experiencias positivas llevadas a cabo en otros lugares y que motiven al sector? Durante estos últimos diecisiete meses, a través de ese canal de comunicación que es Twiter, hemos puesto en conocimiento de estos medios denuncias, experiencias, artículos,… que no se han visto reflejadas en los mismos. Luego por desconocimiento, no es.
  • ¿O somos nosotros mismos que no somos capaces de exigir nuestros derechos y pecamos de conformismo esperando que nuestros problemas sean solucionados por arte de gracia? ¿O no llenamos sus terrazas en verano sin pensar que en invierno nos vetan la entrada a sus locales?

Lo dejo aquí. Podría seguir con muchas más consideraciones. Por ejemplo citando el Real Decreto Legislativo 1/2013, de 29 de noviembre, por el que se aprueba el Texto Refundido de la Ley General de derechos de las personas con discapacidad y de su inclusión social y que marca como fecha límite para que todo aquello que sea susceptible de ser accesible, lo sea, el 4 de diciembre de 2017.

Quisiera citar a los establecimientos nombrados en el artículo y que son Casa Paca, IBB Recoletos Coco, Los Arcos, Rúa Mayor y Mesón Viejo del Jamón. Elimino al sexto porque su escalón de entrada no permite el paso autónomo de una silla de ruedas por lo que no lo considero accesible. Existen más en Salamanca como la pastelería La Gata Curiosa en Paseo del Dr.Torres Villarroel, 80-82 o la Cafetería Abadengo en la C/Azafranal. Pero no es mi función hacer este listado.

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